Celebras 15 años de carrera consolidado como el mayor referente de la cumbia tropical de Bolivia. Mirando atrás, ¿cuál consideras que fue el punto de quiebre que marcó tu camino hacia ese lugar?
Creo que el verdadero punto de quiebre fue cuando entendí que la música tenía que salir desde la verdad, desde lo que somos como pueblo. Al principio uno sueña con soñar en la radio o llenar un escenario, pero el momento que realmente marcó mi camino fue cuando nuestras canciones empezaron a convertirse en parte de la vida de la gente: en sus fiestas, en sus historias de amor, en sus celebraciones. Cuando vimos que nuestra música ya no solo sonaba en Bolivia, sino también en otros países, entendí que lo que habíamos construido tenía una identidad propia y que la cumbia tropical boliviana podía viajar muy lejos.

A lo largo de estos 15 años, tu música ha trascendido generaciones y fronteras. ¿Cómo ha evolucionado el sonido de Código Fher sin perder la esencia que te conecta con tu público?
La evolución ha sido natural. La música cambia con el tiempo y nosotros también como artistas, pero siempre hemos tenido claro que la esencia de Código Fher es la cumbia tropical con sentimiento. Hemos incorporado nuevos sonidos, tecnología en la producción y colaboraciones que enriquecen nuestro estilo, pero nunca hemos perdido el corazón de nuestras canciones: las melodías que invitan a bailar y las letras que cuentan historias con las que la gente se identifica.
La cumbia tropical boliviana hoy tiene una visibilidad internacional mucho mayor. ¿Qué responsabilidad sientes al ser uno de los principales embajadores de este género fuera de Bolivia?
Es una responsabilidad muy grande y al mismo tiempo un orgullo enorme. Bolivia tiene una riqueza cultural impresionante y la música es una de las formas más bonitas de compartirla con el mundo. Cada vez que subimos a un escenario fuera del país sentimos que llevamos nuestra bandera con nosotros. Ser embajador de la cumbia tropical boliviana significa respetar nuestras raíces, representar nuestra cultura con dignidad y abrir camino para que nuevas generaciones de artistas también puedan mostrar su talento a nivel internacional.
Estás lanzando un nuevo sencillo en este aniversario. ¿Qué nos puedes contar sobre la inspiración detrás de esta canción y qué emociones esperas que conecten con tu público?
Este nuevo sencillo trata del amor y el desamor. Narra una pelea de pareja desde la honestidad emocional, en ese momento en el que, tras haberlo dado todo (amor, tiempo, vida..), una de las partes se da cuenta de que nada es suficiente. Trata del desgaste y del punto de quiebre, cuando el amor se termina y llega la advertencia final: ¨cuando me veas con otra, no vengas llorando¨.
En este aniversario tan significativo, ¿qué nuevos sueños, proyectos o metas te planteas para el futuro de Código Fher y qué mensaje le darías a los artistas emergentes que te ven como referente?
Nuestro sueño sigue siendo el mismo: llevar la cumbia tropical boliviana cada vez más lejos. Queremos seguir grabando música, realizar más giras internacionales y colaborar con artistas de diferentes países para que nuestro sonido continúe creciendo.
A los artistas emergentes les diría que crean en su identidad. Hoy en día hay muchas influencias y tendencias, pero lo más importante es ser auténtico. Si trabajas con pasión, disciplina y respeto por tu cultura, tarde o temprano el público lo va a sentir y lo va a valorar. La música es un camino largo, pero cuando se hace con el corazón, siempre encuentra su lugar.






