El mundo está lleno de “mujeres que inspiran”, entre ellas, Paloma Rivero, consultora y coach que ayuda a profesionales y ejecutivos a ser capaces de enfrentar y gestionar el cambio, fortaleciendo sus habilidades para ascender a un nuevo cargo o fomentando la cohesión y eficiencia de sus equipos.
Con los años, con experiencia y sin lugar a dudas, por su capacidad y talento, Paloma Rivero se ha convertido en una coach por excelencia. Ha vivido y trabajado en 4 paĂses, lugares en los que ha tenido que enfrentar y atravesar diversos cambios a nivel profesional.
Tras su paso por la vida universitaria, decidiĂł orientarse al Derecho y años despuĂ©s comenzĂł a especializarse en el área. Sin embargo, tal como ella lo ha manifestado, “no encajaba para nada con el ideal de vida que tenĂa en su cabeza”. Es por ello que comenzĂł de cero, buscando un nuevo rumbo. ”Literalmente, no sabĂa quĂ© hacer; asĂ que empecĂ© por determinar lo que no querĂa hacer”, ha expresado.
En el transcurso de este cambio repentino, Paloma se mudĂł a NYC, en donde comenzĂł a trabajar. De estar en la campaña presidencial de Hillary Clinton, ser la mano derecha de un conocido miembro del partido demĂłcrata, formarse con más de 10 premios Nobel, incluido el presidente Obama, trabajar para una organizaciĂłn internacional dedicada a la formaciĂłn de lĂderes, emprender en equipo en un negocio tecnolĂłgico relacionado con Blockchain y la producciĂłn de energĂas limpias, hasta incluso emprender sola.
Todo esto la llevo a un tener un objetivo claro, que le permitiĂł dedicarse profesionalmente como coach. Un desafĂo, a fin de ayudar a otros profesionales a ser capaces de pensar en un cambio positivo, enfrentándose a lo nuevo, creciendo más allá de las adversidades pero siempre pensando en lo que se quiere lograr.
El proceso de cambio no resulta fácil para nadie pero a fin de cuentas, todo ese camino transitado, vale la pena. Asà lo entiende y lo ha vivido Paloma Rivero.
En una entrevista con Hispanic Target, pudimos conocer más sobre esa talentosa Coach, que incluso tambiĂ©n en medio de la evoluciĂłn tecnologĂa, ha sabido aprovechar al máximo las redes sociales para llegar a más profesionales que precisen de un cambio o necesiten saber cuál es su rumbo.
Estudiaste y te especializaste en Derecho pero luego de un tiempo pensaste que esto lo hacĂas “más por inercia que por vocaciĂłn” y por ello decidiste comenzar de cero y tomar otro camino, ser consultora y coach de liderazgo y rendimiento para profesionales, ÂżcĂłmo comenzaste a construir este camino? ÂżEra este tu ideal de vida que siempre estuvo en tu cabeza? ” La verdad es que fue un camino largo, con muchas decisiones arriesgadas que a veces me llevaron a buen puerto y otras no tanto, pero que sin duda merecieron la pena por el lugar al que me han permitido llegar. Mi ideal siempre fue, y sigue siendo, desarrollarme profesionalmente y conseguir a la vez plena integraciĂłn con mi vida personal. Quizás porque la libertad es uno de mis valores fundamentales y poder decidir dĂłnde, con quiĂ©n y cuándo trabajar sin tener que renunciar al cuidado de mi esfera personal, es para mi la definiciĂłn de Ă©xito. Tuve dudas sobre si estudiar psicologĂa, medicina o derecho hasta antes de entrar en la universidad. ApostĂ© por derecho pensando en que hacer unas oposiciones al finalizar la carrera me permitirĂan alcanzar ese “plan de vida” que habĂa diseñado, pero no fue asĂ. DecidĂ dejarlas a mitad de camino cuando sentĂ que no estaba consiguiendo lo que me habĂa propuesto y eso me llevĂł a recorrer un camino profesional tremendamente enriquecedor que se alineaba con mi deseo. Siempre tuve vocaciĂłn internacional y esa decisiĂłn me permitiĂł poder vivirla. Me formĂ© como coach despuĂ©s de haber trabajado en el mundo de la empresa, pero no fue algo que tuviera en mente desde un inicio.”
Como todo proceso, tanto a nivel personal como profesional, siempre existen los obstáculos. En tu caso Âżhubo alguna traba en medio de tu proceso? Y ÂżCĂłmo pudiste enfrentarlo? “Claro, de eso se trata la vida. Si no, ¡imagĂnate quĂ© aburrimiento! No hablarĂa de trabas, pero si tuve un proceso de descubrimiento muy revelador. Desde fuera yo veĂa todo reluciente pero el mundo de los negocios, más aĂşn siendo mujer, puede resultar muy retador a veces. Es cierto que cada vez hay más equidad de gĂ©nero pero hubo muchas situaciones complicadas a las que me enfrentĂ© durante mis años trabajando como consultora para organizaciones internacionales. En una ocasiĂłn, el presidente de un prestigioso banco me felicitĂł al despedirnos de la reuniĂłn que habĂamos mantenido “por la firmeza con la que daba la mano para ser mujer”. ImagĂnate mi cara… VivĂ incontables situaciones de ese tipo y otras bastante más desagradables, pero nunca me sentĂ vĂctima o discriminada; al revĂ©s, sentĂa lástima por quienes se comportaban de esa manera; siempre es una cuestiĂłn de valoraciĂłn propia, yo decidĂ no colgarme mochilas ajenas.”
Seguramente has tenido muchas experiencias a lo largo de tu carrera, Âżalguna te ha marcado, ya sea para mejorar, para cambiar? “Creo que he tenido la enorme suerte de poder relacionarme con profesionales muy diversos, no solo por sus perfiles, sino porque he tenido la fortuna de trabajar siempre en entornos multiculturales y en diferentes paĂses. Para mi esa ha sido una experiencia tremendamente enriquecedora. Creo que cada vez es más imperativa la necesidad de salir de nuestro cĂrculo cercano y de nuestros paĂses para poder desarrollarnos como profesionales valiosos.”
“Mi cambio real se produjo cuando me di cuenta de que trabajar 12-14 horas al dĂa y en constante tensiĂłn no se alineaba con la vida que querĂa construir, asĂ que aprovechĂ© esos años como consultora como si estuviera haciendo la mili, tenĂa mi foco puesto en aprender todo lo que pudiera para ser independiente en cuanto me sintiese preparada. Durante ese proceso, me di cuenta de las carencias que existen en las empresas por no saber aprovechar las fortalezas de sus colaboradores, y fue ahĂ cuando comencĂ© a incursionar en el mundo del coaching, por una mera necesidad propia. Fue un proceso natural, aunque con periodos de mucha incertidumbre; que me llevĂł a encontrar mi propĂłsito, ser coach para profesionales satisface mi vocaciĂłn de servicio y mantiene la chispa que me enciende la vertiginosidad del mundo empresarial y de alto rendimiento. El hecho de haber estado del otro lado creo que me permite aportar un valor agregado muy importante a mis clientes.”
Una vez dijiste, “Si algo he aprendido, es a gestionar el cambio y reconstruirme a base de reenfocar mi camino ” ÂżEsto es algo que aplicas tambiĂ©n al momento de acompañar a los profesionales con los que te toca trabajar a diario? “Desde luego. Todos tenemos los mismos miedos. El cambio no se produce solo por una mera cuestiĂłn de motivaciĂłn o ganas, a veces hay muchas sombras o bloqueos que no nos dejan avanzar. Creo que la mejor manera de poder gestionarlo es estableciendo una serie de cimientos fuertes. Por ejemplo: ÂżquĂ© valores tienes? No es una pregunta que nos solamos hacer ni que nos hayan enseñado a contestar. Creo que conocer nuestros valores y alinear lo que hacemos con ellos es la base de la felicidad. Reenfocar es aprender a reconocer lo que de verdad nos guĂa, no seguir haciendo al tun tun sin saber hacia donde vamos.”
ÂżCĂłmo se logra el cambio? ÂżCuál es tu manera de hacerlo posible y quĂ© herramientas usas para lograr la efectividad? “No creo que haya una fĂłrmula mágica. Si hubiese algĂşn manual efectivo y para todos, serĂa la obra más vendida del mundo. Lo que sĂ es cierto es que a veces vamos por la vida tan en automático que solo nos damos cuenta de lo mal que estamos en nuestro trabajo -u otras esferas de la vida- cuando hemos llegado a un lĂmite de estrĂ©s o desasosiego totalmente innecesario. Creo que el cambio requiere dos cosas: por un lado, alinear lo que somos y lo que queremos con lo que hacemos y decimos; y esto parece una cosa simple, pero es un trabajo importante el de darnos cuenta de realmente quiĂ©n somos y quĂ© queremos cuando eliminamos las expectativas ajenas; y por otro lado, identificar patrones y sustituirlos por nuevos hábitos que nos empoderen y nos ayuden a conseguir los objetivos que nos hemos propuesto. Romper la repeticiĂłn requiere ganas y mucha, mucha disciplina y constancia. Uso una metodologĂa propia que adapto en funciĂłn de las necesidades del cliente, son procesos de mucha indagaciĂłn donde aplicamos estrategia y autoconocimiento; y donde trabajamos tambiĂ©n en cambiar percepciones ajenas. No se trata solo de cambiar, sino de saber comunicarlo al resto para poder reubicarnos”.
Creemos que eres una de las mujeres que inspira en el mundo de los negocios. Pero ÂżCĂłmo te definirĂas vos? Y ÂżCuál serĂa tu consejo para aquellas mujeres que se encuentran en un proceso de cambio en cuanto a lo profesional y que apuntan a estar presentes en este “mundo de los negocios”? “Me defino como una persona inquieta y curiosa, con muchas ganas de crecer y de aportar mi grano de arena para que la integraciĂłn entre la vida profesional y personal sean, en algĂşn momento, una realidad. No hablo de conciliar, porque conciliar supone que tenemos dos esferas diferentes que hay que balancear constantemente y de manera equilibrada, y no estoy de acuerdo con ese concepto. La integraciĂłn enriquece y es flexible, la conciliaciĂłn es un ideal encorsetado.”
“No me gusta dar consejos, pero sĂ puedo prestar mi experiencia por si alguien le sirve: a veces hay que dejar un periodo de barbecho, de “no hacer” para que el cambio pueda ser una realidad. Cuando pase, la acciĂłn es a todo o nada. Hay una frase de Michelangelo que me parece tremendamente inspiradora: “El peligro mayor para la mayorĂa de nosotros no radica en fijar nuestra meta demasiado alta y quedarnos cortos; sino en fijar nuestra meta demasiado baja y lograrla”. Lo que les dirĂa es que confĂen en sus recursos, porque siempre tenemos más de los que creemos; y que cuenten con ayuda profesional para enfrentar el cambio, es la mejor manera de ahorrar energĂa y tiempo.”



Por Flavia Pacheco



